Sidrón ya tiene cráneo

La campaña de excavaciones más fructífera de la cueva piloñesa descubre restos óseos de vital importancia para el estudio del neandertal

1-10-2005

Borines (Piloña) - Mercedes MARQUÉS

Foto
Mandíbula neandertal hallada en Sidrón.

El hallazgo de un cráneo convierte la campaña arqueológica de Sidrón de 2005 en la más fructífera de cuantas ha desarrollado hasta ahora en la gruta piloñesa el equipo que dirigen Javier Fortea y Marco de la Rasilla.

El cráneo, pieza fundamental para el conocimiento de cualquier especie humana, alcanza vital importancia en este caso porque viene a cerrar un capítulo que ya suma casi un millar de fósiles neandertales. Es la primera vez desde que se iniciaron las excavaciones en la cueva que entre los muchos restos óseos localizados aparece un cráneo casi completo a excepción del frontal y parte de la calota.

Con alegría contenida, los arqueólogos mostraron ayer en un estuche de madera, como si se tratara de la joya más preciada, los restos del cráneo aún húmedos. Fue localizado el día 7 de septiembre a las 7 de la tarde y extraído al día siguiente. Lleva el nombre de Zuze, el mismo de la arqueóloga que se ocupó de extraerlo con el máximo cuidado.

Pero Zuze, que cuenta con un occipital entero, un trozo de parietal y otro de temporal, la primera parte de la arcada cigomática y la parte basal del cráneo, no fue la única alegría de la campaña. El hallazgo se completa con dos fragmentos de maxilar izquierdo, uno con tres molares y un premolar, y otro fragmento con un canino. Todo indica que pertenecen al mismo individuo.


Especial importancia cobra por su conservación la parte posterior de una mandíbula que conserva dos molares. Esta pieza ha sido especialmente celebrada por los antropólogos por las excelentes condiciones que presenta para los estudios de histología. Es una pieza que además de salir intacta tiene apreciables características morfológicas, ya que presenta algunos rasgos típicos del neandertal antiguo y otros de la etapa final de esta especie, lo que abre importantes vías para conocer mejor la morfología neandertal.
La campaña culminó con varias decenas de restos óseos, entre los que hay que citar seis piezas dentarias, varios fragmentos de costillas, vértebras y huesos largos, una rótula, falanges, un metacarpo y un fragmento de cráneo pequeño, además de algunos restos de fauna y de industria lítica.

La excavación de Sidrón estuvo planteada en esta ocasión buscando aclarar aspectos de tipo sedimentológico y cronológico con el fin de determinar la edad de la entrada de los fósiles en la gruta y el momento en el que vivieron los individuos localizados. Además, otro de los objetivos era la extracción de muestras sin contaminar para la secuenciación de ADN nuclear. Con ese fin se reservaron seis fragmentos de hueso, aunque finalmente se comprobó que cuatro no reunían las condiciones de tejido óseo compacto requeridas y quedaron descartados, siendo al final dos trozos de fémur los elegidos para la extracción de ADN nuclear.

La campaña arqueológica de Sidrón se extiende desde el pasado año al abrigo de la Cabañina, lugar en el que continúan apareciendo restos del final del Paleolítico superior. En próximas campañas se buscarán otras posibilidades de refugio en el entorno.

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