ASTURIAS, 13/09/2002

La nueva campaña de Sidrón aporta 47 huesos, entre ellos los de un niño

Las excavaciones continúan ofreciendo un importante volumen de fósiles y han permitido confirmar la existencia del conducto por el que se introdujeron en la gruta

Oviedo, Mercedes MARQUÉS

La cueva de Sidrón es, además del más importante, el yacimiento más generoso de Asturias. El subsuelo de la galería del osario no hace más que deparar satisfacciones al equipo de arqueólogos. No hay día en que salgan al exterior de vacío. En lo que llevan de campaña han conseguido reunir 47 nuevos huesos, que se suman a los varios centenares de años anteriores. Como novedad, este año ha aparecido el caparazón de un pequeño caracol.

El número de piezas es importante pero la verdadera superioridad de Sidrón no está en la cantidad sino en la calidad, y dicho más correctamente en la naturaleza de los individuos a los que pertenecen esos huesos. Los fósiles que se están desenterrando son de una especie ­neandertales­ que nunca antes se ha dejado ver por estas tierras y, en muy contadas ocasiones, en el resto de España. Por todo ello, cada nuevo hueso se celebra. Y en esta ocasión son ya 47. La mayoría pertenecen a adultos pero también se se ha localizado un cúbito de un niño que lleva pegado con costra calcárea un premolar.

En total, han aparecido 12 piezas dentales (1 incisivo, 1 canino y 10 premolares y molares), 7 metapodios, 16 falanges y 4 huesos de la muñeca. Además de 4 costillas, 2 fragmentos de omóplato, 1 vértebra, 1 hueso del cráneo, cabezas de articulaciones y otros fragmentos óseos menores.

En la actualidad, el equipo que dirigen los profesores Javier Fortea y Marco de la Rasilla ha centrado las excavaciones en dos frentes. Continúan la cata abierta en años anteriores en la galería del osario pero también han extendido los trabajos a una zona próxima y paralela a lo que consideran el lugar por donde se introdujeron en la cueva.

Los profesores no tienen ya ninguna duda de que los cuerpos de los neandertales que habitaron en la gruta fueron arrastrados por las aguas hasta el lugar donde se han encontrado. El pasado año localizaron una dolina exterior cuya conexión con el interior está a quince metros de la superficie donde ahora excavan y a cinco por encima.

Fortea está convencido de que en la zona «tiene que haber muchos huesos más y muy interesantes». Ahora lo que se plantean es llegar hasta el fondo de las catas abiertas para conocer la historia del yacimiento. A esa historia aportarán también mucho los distintos análisis que se están realizando de los fósiles. El profesor explicó que algunas piezas dentales conservan materia orgánica, lo que permitirá hacer estudios de ADN. El interés del yacimiento también fue corroborado ayer por los directores generales de Cultura y Recursos Naturales, Ana Rodríguez Navarro y Víctor Vázquez, que se acercaron a la zona para conocer las cuevas de Llonín y de Sidrón. A la visita de la última también asistió el alcalde de Piloña, Juan Roberto Pérez.

Los arqueólogos continuarán la investigación en el yacimiento hasta finales de mes. Félix Martínez, Catalina Yáñez, Ana Belén Díez, Juan Trenor, Azucena Bernardo y David Santamaría seguirán escrutando con toda la atención del mundo el subsuelo que más alegrías les ha dado en su todavía corta carrera de arqueólogos.

Fuente: Diario La Nueva España