ASTURIAS, 23/05/2002

El Principado aprueba estrictas medidas de protección para la cueva de Sidrón

El plan rector de la reserva natural, que ayer salió a información pública, limita al máximo el acceso a la cavidad y prohíbe la espeleología

Infiesto, José A. ORDÓÑEZ

El plan rector de uso y gestión (PRUG) de la reserva natural parcial de la cueva de Sidrón plantea tres zonas de protección ­ecológica, arqueológica y periférica­ para este yacimiento piloñés, en el que en los últimos años se han localizado importantes hallazgos neandertales.

La zona de protección ecológica comprende todo el desarrollo subterráneo conocido de la cavidad, a excepción de sus enclaves arqueológicos, y se fundamenta en la importancia de las especies de quirópteros que habitan la cueva.

El PRUG de Sidrón, que ayer mismo salió a información pública, regula de forma restrictiva el acceso a la zona de protección ecológica, no permitiendo ningún uso que no esté relacionado directamente con actividades de investigación o prospección. De esta forma, se prohíben específicamente la práctica de la espeleología y la colocación de señales y de puntos de luz a la entrada y en el interior del yacimiento.

De igual forma, la Consejería de Medio Ambiente advierte en el documento que las autorizaciones para llevar a cabo actividades de investigación dentro de la cueva de Sidrón serán muy restringidas, y que en ningún caso se permitirá permanecer en el interior de la cueva o en sus accesos desde una hora antes del ocaso hasta una hora antes del amanecer, al objeto de no molestar a los murciélagos.

La zona de protección arqueológica incluye las galerías de las pinturas y de los huesos y todas las que van desde estos enclaves hasta el acceso al yacimiento por la denominada cueva de La Tumba. En esta parte, el PRUG prohíbe la instalación de cierres o rejas que constituyan impedimento para la circulación de la fauna, así como de aquellos elementos que puedan tener algún tipo de incidencia en las condiciones climáticas de la cavidad.

Por otro lado, cualquier intervención en esta zona deberá limitarse a actividades propias de la investigación, que deberán contar con los correspondientes permisos.

La zona periférica de protección comprende toda la proyección sobre la superficie del desarrollo de la cavidad, así como una franja que garantiza su integridad. Todo este espacio tendrá calificación de suelo no urbanizable y, además, no se permitirá la ampliación ni el cambio de uso de las edificaciones ya existentes. La actividad agraria podrá continuar tal y como hasta ahora, aunque nunca con el uso de productos que puedan ser dañinos para la fauna silvestre o que puedan drenar hacia las cavidades interiores.

Por lo que se refiere a las infraestructuras viarias, el PRUG de Sidrón califica como «uso no permitido» la apertura de carreteras, caminos rurales o pistas. También se prohíbe la instalación de conducciones subterráneas de cualquier tipo y de tendidos eléctricos o telefónicos.

El documento que regirá dentro de unos meses la cueva de Sidrón exige la sustitución de las rejas existentes en el interior de la cavidad por otras que permitan el paso de los murciélagos, así como la colocación de señales que informen del carácter de espacio protegido del enclave y de la prohibición de acceder al interior de la cavidad.

Finalmente, el PRUG da una importancia fundamental a la promoción de investigaciones sobre aspectos poco conocidos de Sidrón. Así, se apunta la necesidad de realizar un completo inventario de sus especies de fauna y flora; un seguimiento específico de las colonias de quirópteros; un estudio general del clima de la cueva y la identificación de las entradas que puedan utilizar los murciélagos para acceder a la cavidad.

Fuente: La Nueva España