La Nueva España     Sección: Sociedad / Cultura

EL CODIRECTOR DE ATAPUERCA CONSIDERA «UN REGALO DE LOS DIOSES» EL YACIMIENTO DE PILOÑA

Arsuaga: «Los fósiles de Sidrón son neandertales sin sombra de duda»

Oviedo,  Mercedes MARQUÉS

     Si alguna duda cabía sobre la procedencia neandertal de los fósiles de la cueva de Sidrón (Piloña), la despejó ayer Juan Luis Arsuaga, codirector del yacimiento de Atapuerca y uno de los paleontólogos con mayor experiencia en fósiles prehistóricos del mundo. «Son neandertales sin ninguna sombra de duda», subrayó el científico.

     Arsuaga, que examinó ayer en Oviedo con el equipo del profesor Egocheaga los restos óseos de Sidrón que se encuentran en el laboratorio de Antropología, se mostró sorprendido por las características de los fósiles, «un material espléndido que supone una de las grandes alegrías de los últimos años en la paleontología humana».

Arsuaga (izquierda) comenta las características de una mandíbula de Sidrón con los profesores José Enrique Egocheaga y Rafael Trabazo.

Con una determinación propia de quien ha visto y analizado muy de cerca cientos de restos humanos y con la experiencia que le dan sus estudios sobre la especie neandertal, Arsuaga confirmó ante las mandíbulas de Sidrón que su pertenencia a esa especie era claramente observable a simple vista.

     Los fósiles no presentan para Arsuaga ningún indicio que pueda indicar su parentesco con el hombre moderno. Esta afirmación pone de nuevo en entredicho los resultados avalados por los doctores Vandermeerch y Garralda, que, en un primer examen de los restos, identificaron sus características con las de Homo sapiens, es decir, hombre moderno. Para el paleontólogo, la polémica surgida por la identidad de los fósiles no tiene explicación. A su juicio, los rasgos son típicamente característicos de neandertales antiguos, lo que indica que su edad podría rondar los 120.000 años.

     Disculpó las conclusiones de Vandermeerch y Garralda afirmando que se trata de un problema de interpretación. «Todos cometemos errores», afirmó.

     Arsuaga elogió el trabajo que se está haciendo en Oviedo y solicitó que no se escatimen apoyos para sacar adelante la investigación. «En cualquier lugar del mundo un yacimiento de esta importancia tendría todos los apoyos». Convencido de que la cueva de Sidrón dará en el futuro sorpresas agradables, no dudó en asegurar que con los fósiles actuales es ya el yacimiento más importante de neandertales de la península Ibérica. «Los neandertales son la especie que más me emociona e intriga. Creo que a pesar de su antigüedad son ya una especie moderna, inteligente y noble, una raza grande que no lo fue más porque no la dejamos serlo».

     Arsuaga se mostró convencido de que Asturias tiene una nueva mina en la cueva de Sidrón. «Es un yacimiento espléndido y extraordinario y lo que ha aparecido esperemos que sea un anticipo de lo que está por llegar».

     Por lo que conoce de los fósiles, se inclina a pensar que se trata de los primeros neandertales, que vivieron decenas de miles de años antes de encontrarse con el hombre moderno. De todas formas reconoce que es necesario establecer mejor el contexto, algo en lo que trabajan en la actualidad los arqueólogos asturianos.

     Uno de los aspectos que considera más destacables de la excavación es el volumen de huesos obtenido y la presencia de algunos fósiles del esqueleto que sólo se han encontrado en otro de los yacimientos de restos neandertales. Arsuaga, que en un momento de la charla confesó su pasión por los fósiles, no ocultó ayer que para él supone una alegría este hallazgo. «Los que amamos la paleontología creo que vamos a tener grandes alegrías con este yacimiento». Tras insistir en la importancia de Sidrón, concluyó diciendo que su existencia «es un regalo de los dioses».

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