La Voz de Asturias 19-Mayo-2001
Arsuaga sospecha que los restos del Sidrón responden a un ritual funerario

El experto asegura que los neanderthales eran conscientes de su existencia

RAQUEL ARENAS Oviedo

Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca y catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense, manifestó ayer en Oviedo su sospecha de que, por los datos conocidos hasta el momento, el Sidrón fue localizado en un "lugar especial", escogido para depositar restos humanos, y no en una zona de hábitat humano. Esta circunstancia confirmaría una práctica ritual y consciente de los neanderthales.

Juan Luis Arsuaga, ayer, poco antes de pronunciar su conferencia en Oviedo.
Foto:FERNANDO ROBLES

Esta teoría fue defendida por Arsuaga en la conferencia que pronunció ayer por la tarde en el centro cultural de Cajastur. El paleontólogo explicó que, de confirmarse que el hallazgo asturiano es un yacimiento funerario, sería una gran aportación al histórico debate entre quienes defienden al Neanderthal como especie consciente, capaz de reflexionar y de actuar en función de unos propósitos, frente a los autores que sostienen que aquellos homínidos eran meras "máquinas biológicas", guiadas tan sólo por su instinto.

Pero el comportamiento funerario tiene carácter ritual, lo que refleja "ideas y simbolismo". Se trata, según Arsuaga, de "un argumento importante" para defender la consciencia de los neanderthales. El Sidrón es, por tanto, "una gran oportunidad", ya que son escasos los enterramientos del Neanderthal localizados hasta ahora.

El catedrático destacó la doble importancia del ejemplar asturiano. Por un lado, la información morfológica pura y dura que aporten los huesos. Por otro, "si se confirma el comportamiento funerario", el aspecto psicológico, que supondría un valioso avance en el estudio de la evolución de la mente humana.

En el caso del Antecessor de Atapuerca, el codirector de las excavaciones, está convencido de que existía consciencia. Así lo parece demostrar la Sima de los Huesos, una acumulación de cadáveres depositados por otros humanos. "Eso refleja un propósito, no es un comportamiento utilitario".

Arsuaga esgrimió un argumento más para demostrar que los habitantes de Atapuerca y del Sidrón eran capaces de pensar y decidir. Aunque el tamaño del cerebro se ha desechado como determinante del grado de encefalización, una ecuación matemática en función de la estatura ha introducido un método más fiable. Según esta fórmula, el paleontólogo sitúa a Neanderthal y Antecessor "con nosotros" en cuanto a consciencia, "aunque los neanderthales no desarrollaran capacidades como el arte". "Eso, añadió, no demuestra que no fuesen tan conscientes como nosotros".

El misterio rodea la evolución de la especie

Juan Luis Arsuaga dejó patente ayer en la conferencia que pronunció en Oviedo su fascinación por "mis queridos neanderthales", a los que reivindicó, y apuntó el misterio que rodea a los yacimientos de la época.

Como ejemplos, citó excavaciones realizadas en Valencia y Guadalajara, en las que se ha detectado la presencia del Neanderthal durante miles de años "y un día se fueron y no volvieron". Nadie ha logrado descifrar porque abandonaron sus lugares de residencia.

A falta de constataciones científicas acerca de su comportamiento, el debate se centra en la presunta inconsciencia de aquellos antecesores que, en términos de capacidad mental, Arsuaga considera "contemporáneos".

Su teoría responde a la idea de la selección natural esgrimida por Darwin, para quien el cerebro ha ido evolucionando a lo largo de la historia y, en consecuencia, el Neanderthal tendría las mismas capacidades que el ser humano actual pero aún no desarrolladas.