La Nueva España 27-3-2001

LAS EXCAVACIONES DIRIGIDAS POR FORTEA Y MARCO DE LA RASILLA TRATARÁN DE LOCALIZAR NUEVOS FÓSILES DE LOS NEANDERTALES QUE HABITARON LA CUEVA

La campaña arqueológica de Sidrón se reanudará el 15 de junio

Excavaciones en la cueva de Sidrón el pasado verano.

Oviedo,   Mercedes MARQUÉS

     El próximo mes de junio puede ser definitivo para los estudios del hombre de Sidrón. Tras los preparativos del pasado verano, que sirvieron para reconocer las zonas removidas años antes por los expoliadores del yacimiento, se presenta ahora una campaña orientada a dar respuesta a algunos de los interrogantes pendientes.

     La excavación, dirigida por los profesores Javier Fortea y Marco de la Rasilla, en el apartado arqueológico, y por Enrique Martínez, en los estudios geológicos, se iniciará el próximo 15 de junio y tendrá un presupuesto algo superior a los seis millones de pesetas, cifra que incluye los costes de los análisis de datación.

     El objetivo de la presente campaña se plantea responder a tres preguntas básicas: cuáles son las características antropológicas de los fósiles, cómo llegaron allí y qué relación guardan con los los materiales líticos y paleontológicos. Hasta ahora se han dado pasos. Los expertos han suscrito en varias ocasiones la importancia del yacimientos y han confirmado por distintos frentes que los fósiles del Sidrón forman la colección de neandertales más completa e importante de la península Ibérica. Han ido más allá, y tras estudios comparativos han aproximado unas dataciones que sitúan al hombre del Sidrón en el horizonte de los neandertales antiguos, es decir, comparten caracteres con otros de su especie que vivieron al menos hace cien mil años.

     Ahora es preciso confirmar todo eso y la única forma de hacerlo es encontrar otros fósiles en su contexto sedimentario. Ése es el objetivo de esta campaña. Para ello se trabajará en una zona donde los estudios de georradar han detectado posibilidades, y no se descarta la prospección de otros posibles yacimientos dentro de la cueva o en sus bocas y abrigos exteriores. Los expertos también consideran de suma importancia la aplicación de un programa de dataciones amplio.

     Más de cien fragmentos

     En la campaña del 2000 se localizaron un total de 124 piezas óseas. En su mayor parte se trata de fragmentos pequeños de hueso que servirán para completar diversos aspectos del estudio antropológico y morfológico. Entre lo encontrado cobra especial importancia el hallazgo del asta mayor del hioides, una pieza que raramente aparece por la fragilidad que presenta y que es imprescindible para conocer si esta especie ya desarrollaba un sistema de lenguaje. El hallazgo del hioides despeja otro interrogante que ahora habrá que confirmar. Esta pieza junto con la abundancia de huesos indica que el depósito primario debió estar muy próximo, lo que puede indicar una muerte por accidente y un posterior enterramiento natural o bien una inhumación realizada por otros congéneres.

Los resultados de esta nueva campaña complementarán éstas y otras hipótesis. Para ello se prevé realizar un sondeo en el conducto que conecta la galería del osario con el exterior en zonas intermedias al lugar donde se hallaron los restos.

     Asimismo se estudia realizar el levantamiento del relleno que por el exterior tapona la entrada de la galería, ya que este puede ser un lugar que ofrezca respuestas de interés.

     Congreso en Barcelona

     Mientras tanto en el laboratorio de antropología el equipo que dirige el profesor José Enrique Egocheaga sigue trabajando en el análisis de los fósiles. En la actualidad preparan las comunicaciones que presentarán el próximo mes de julio en el Congreso de antropología de Barcelona.

 Los trabajos del laboratorio se encauzarán económicamente en lo sucesivo en los proyecto I+D, según recomendaciones de la Consejería de Cultura, que prorrogará, no obstante, en estos primeros seis meses la financiación del pasado año hasta que se consigan las ayudas de investigación.

     Egocheaga hará la solicitud cuando lo permitan los plazos, pero teme por la continuidad de los becarios que colaboran en la investigación, trabajo que ha sido fundamental para llevar a cabo los estudios en el laboratorio.

     Los fósiles de Sidrón han despertado hasta ahora el interés de expertos de otras universidades. Juan Luis Arsuaga realiza un estudio comparativo del mentón para precisar la antigüedad, y el profesor catalán José Pérez investiga las marcas que dejan los alimentos en los dientes para conocer la dieta.

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